Hubo una vez…

Hubo una vez…

Monasterio El Escorial

El Monasterio de El Escorial, un complejo construido entre 1563 y 1584 que incluye un palacio real, una biblioteca, un panteón, una basílica y un monasterio que ocupa más de 33.000 metros cuadrados fue un su día víctima de las termitas.

Su  esqueleto de madera, todo un plato exquisito para estos insectos, a punto estuvo de acabar, en varias ocasiones, con sus valoradas estancias.

En 1955, Patrimonio Nacional tuvo que solicitar un crédito para intentar atajar la plaga que puso en peligro los claustros, la sala de manuscritos y la Torre Prior. Las Cortes aprobaron un proyecto de ley concediendo por aquel entonces 3 millones de pesetas. Todo un dineral para la época.

Durante la realización de las labores de restauración, los técnicos encontraron una significativa plaga de hormigas termitas de dos especies diferentes y comunes en Europa.

Por suerte, consiguieron aplacar esta plaga y a día de hoy, todavía podemos disfrutar de esta obra de la arquitectura.