Las termitas fuente de climatización

Las termitas fuente de climatización

Las termitas fuente de climatización

La Naturaleza es sabia y nosotros somos parte de ella, si se los permitimos nos puede enseñar a obrar de manera efectiva para afrontar casi cualquier problema.
Las termitas de la sabana africana construyen nidos dentro de los cuales cultivan hongos que representan su principal fuente de alimentación. Estos hongos, deben mantenerse exactamente a 30°C, mientras que la temperatura en el exterior varía entre los 40°C durante el día y 1,6°C durante la noche.
Los termiteros son altos y a menudo alcanzan los 7,6 m de longitud y una profundidad de unos 3 m bajo tierra. Tienen un tubo largo en la parte superior parecido a una chimenea. Además son muy resistentes. En multitud de ocasiones, cuando se encuentran termiteros en lugares donde se pretende edificar, se necesita dinamitar para quitarlos del camino.
Construyen el termitero con gruesos muros que permiten almacenar el frío nocturno para compensar el calentamiento que sufre el termitero durante el día. A parte, las termitas construyen aberturas en la parte inferior del termitero que permiten la entrada del aire frío y al entrar en contacto con el aire caliente del termitero, el aire frío genera una serie de corrientes de convección. A consecuencia de esto, el aire caliente se reemplaza por aire frío y se canaliza a través de una serie de conductos de ventilación que lo expulsan por la parte superior del termitero. Como resultado se obtiene una temperatura constante de 30°C ideal para mantener a los hongos, principio de su alimentación.
No se conoce otro ser vivo sobre la Tierra capaz de combinar ingeniería ambiental, arquitectura y climatización para obtener el máximo rendimiento de lo que la naturaleza pone a su alcance.
El Eastgate Shopping Center es un Centro Comercial y de oficinas ubicado en Harare (Zimbabue) y se considera como el primer ejemplo importante de construcción bionimética para el control de temperatura.
Fue diseñado por el arquitecto Michael Pearce en 1996 y basó su diseño en los termiteros de esta zona. Está ventilado, refrigerado y calefaccionado por métodos totalmente naturales. El aire exterior entra por múltiples ventilaciones y la masa del edificio lo enfría o calienta en función de qué está más caliente: el hormigón de la estructura o el aire.
Mantiene una temperatura estable entre 22°C y 25°C. Su sistema de refrigeración utiliza un 10% de la energía diseñada para refrigerar un edificio de características similares y supuso un ahorro de un 10% en los costes de construcción, permitiendo pagar a los inquilinos un 20% menos por el alquiler que sus vecinos instalados en edificios próximos.
Este sistema podría servir también para mejorar la eficacia de todos los mecanismos que necesiten mantener su temperatura dentro de unos rangos determinados, ahorrando costes.